En
Cristo
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El Dios y
Padre de nuestro Señor Jesucristo… nos bendijo… en Cristo… Nos escogió en él
antes de la fundación del mundo. - Efesios 1:3-4.
Antes de dejar
a sus discípulos, el Señor Jesús les anunció la inminente venida del Espíritu
Santo. Éste, pues, inspiró a los autores de las epístolas a escribir lo que Jesús
les había anunciado cuando ellos todavía no podían captar su sentido (Juan 16:12).
Dios nos
bendijo en Cristo, nos escogió en él. No sólo perdonó nuestros delitos y nos
justificó, sino que también “nos hizo
aceptos en el Amado” (Efesios 1:6).
En Levítico 1
a 7, el sacrificio por el pecado tenía como finalidad el ser perdonado. El
sacrificio de prosperidad o de paz conducía a la comunión con Dios. El
israelita ofrecía el holocausto, sacrificio enteramente para Dios, no con el
fin de ser perdonado, sino para ser “acepto”
(Levítico 1:3, V.M.)
“Si alguno está en Cristo, es una nueva
criatura (o creación)… todo se
ha hecho nuevo. Y todas las cosas son de Dios” (2 Corintios 5:17-18,
V.M.) Ello conduce a la conclusión de Romanos 8:1: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los
que están en Cristo Jesús”. En Juan 15 el Señor mismo considera el lado
práctico: “El que permanece en mí, y yo
en él, éste lleva mucho fruto” (Juan 15:5).
También hay otra bendición para el
creyente: al final de su vida, duerme “en
Cristo” (1 Corintios 15:18).
FUENTE: reflexiones-biblicas.blogspot.com
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